lunes, 26 de diciembre de 2011
viernes, 23 de diciembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
Raqueiros Piratas de terra
RAQUEIROS Y PRAIEIROS
Mientras que la sajona piratería de mar pasó a la historia como mito romántico, la piratería celta detierra todavía es bastante desconocida. Si los Bucaneros sajones gozaban de prestigio y contaban con el beneplácito de la Corona, los Raqueiros celtas escondían sus prácticas bajo la complicidad de señores feudales. Piratas de tierra Tanto raqueiros como praieiros eran auténticos piratas de tierra. Los primeros, más sanguinarios, solían asesinar a los náufragos, ya que los muertos no hablan. Los praieiros, simplemente provocaban el naufragio y esperaban en una playa, previo estudio de las corrientes, a que la carga del barco llegara a tierra. Su modo de operar era muy simple : en las noches de tempestad, liberaban vacas con candiles en los cuernos, de modo que el barco que navegaba frente a la costa, al ver la lucecita moverse, creía que había otra nave o población muy cerca. De esta manera, el barco se aproximaba más a la costa para protegerse, sin cuenta de que estaba a aproximarse a peligrosas rocas y darse a un final seguro.
Aunque los piratas de tierra de Galicia son los más famosos, hay constancia de la existencia de los mismos en Bretaña, Cornualles, Irlanda y en el País de Gales. Se piensa que, como ocurría en la piratería marítima, los piratas de tierra tenían establecidos sistemas de información entre ellos. Así, el paso de barcos con certas mercancías por delante de estos territorios ya era conocido antes de que el navío llegara a determinada zona. Es curioso observar que todos estos polos de piratería terrestre tienen un denominador común : la raíz finisterrana y céltica, así como las antiguas relaciones entre todos estos pueblos. Derechos de naufragio
La explicación de estas prácticas de piratería es muy simple; las primitivas vías de comunicación (hasta los años 1950 no llegan las carreteras de asfalto), la incomunicación de las aldeas y la falta de relaciones con la gente del exterior, una base económica dependiente de la pesca, y la dureza del invierno en estas tierras (podía pasar mucho tiempo sin salir al mar), causaba que un buen modo de asegurar el sustento fuera este tipo de piratería.
De igual manera, la existencia de los " derechos de naufragio ", que daban derecho al señor feudal a un porcentaje del valor de", que daban derecho al señor feudal a un porcentaje del valor de los bienes del barco naufragado, hacía que se acogieran estas prácticas y que estuvieran casi legalmente protegidas por el dueño de las tierras, ya que para el noble suponía unos ingresos que de otro modo no conseguiría. Incluso se habla de la información a los raqueiros por parte del señor, a fin de que se hicieran con el botín.
Todavía hoy se pueden oir muchas historias sobre sucesos con este tipo de gentes, los raqueiros ; gentes que, según las leyendas, nadie conocía, pero que sí existían y utilizaban la noche para moverse por sus propios caminos buscando posibles presas.
RAQUEIROS Y PRAIEIROS
Su modo de operar era muy simple: en las noches de tempestad, liberaban vacas con candiles en los cuernos, de modo que el barco que navegaba frente a la costa, al ver la lucecita moverse, creía que había otra nave o población muy cerca. De esta manera, el barco se aproximaba más a la costa para protegerse, sin darse cuenta de que estaba a aproximarse a peligrosas rocas y a un final seguro.
Aunque los piratas de tierra de Galicia son los más famosos, hay constancia de la existencia de los mismos en Bretaña, Cornualles, Irlanda y en el País de Gales. Se piensa que, como ocurría en la piratería marítima, los piratas de tierra tenían establecidos sistemas de información entre ellos. Así, el paso de barcos con certas mercancías por delante de estos territorios ya era conocido antes de que el navío llegara a determinada zona. Es curioso observar que todos estos polos de piratería terrestre tienen un denominador común: la raíz finisterrana y céltica, así como las antiguas relaciones entre todos estos pueblos.
Dereitos de naufraxio
La explicación de estas prácticas de piratería es muy simple; las primitivas vías de comunicación (hasta los años 1950 no llegan las carreteras de asfalto), la incomunicación de las aldeas y la falta de relaciones con la gente del exterior, una base económica dependiente de la pesca, y la dureza del invierno en estas tierras (podía pasar mucho tiempo sin salir al mar), causaba que un buen modo de asegurar el sustento fuera este tipo de piratería.De igual manera, la existencia de los "derechos de naufragio", que daban derecho al señor feudal a un porcentaje del valor de los bienes del barco naufragado, hacía que se acogieran estas prácticas y que estuvieran casi legalmente protegidas por el dueño de las tierras, ya que para el noble suponía unos ingresos que de otro modo no conseguiría. Incluso se habla de la información a los raqueiros por parte del señor, a fin de que se hicieran con el botín.
Todavía hoy se pueden oir muchas historias sobre sucesos con este tipo de gentes, los raqueiros; gentes que, según las leyendas, nadie conocía, pero que sí existían y utilizaban la noche para moverse por sus propios caminos buscando posibles presas.
jueves, 8 de septiembre de 2011
lunes, 5 de septiembre de 2011
blogK
Publicado agosto 30th, 2011 por comunicacion
NO ESCENARIO D’O BURATO DO INFERNO’ | En el escenario de ‘La cueva del infierno’
A novela gráfica de Xosé Manuel Trigo e Ramón Trigo volta ao escenario natural do que toma o seu nome: o burato do inferno, na illa de Ons. Nesta sima azoutada polo océano e mailo vento transcorre este relato histórico entre a realidade e a ficción, protagonizado polos raqueiros, os piratas de terra que aproveitaban as noites sen lúa para prender fogueiras coas que enganaban as embarcacións, que encallaban noas rochas, onde era atacadas. (Fotos, Mari-Sol García).
“…A barca pirata arribou á illa e dirixiuse a un lugar chamado o burato do inferno ondegardaban o botín de todos os seus saqueos…”La novela gráfica de Xosé Manuel Trigo y Ramón Trigo vuelve al escenario natural del que toma su nombre: la cueva del infierno, en la isla de Ons. En esta sima azotada por el océano y el viento transcurre este relato histórico entre la realidad y la ficción, protagonizado por los raqueros, los piratas de tierra que aprovechaban las noches sin luna para encender hogueras con las que engañaban las embarcaciones, que encallaban en las rocas, donde era atacadas. (Fotos, Mari-Sol García).
O BURATO DO INFERNO: Xosé Manuel Trigo | Ramón Trigo (FAKTORÍA K)
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“…La barca pirata arribó a la isla y se dirigió a un lugar llamado la cueva del infierno donde se guardaba el botín de todos los saqueos…”Continuar leyendo ‘NO ESCENARIO D’O BURATO DO INFERNO’ | En el escenario de ‘La cueva del infierno’’
LA CUEVA DEL INFIERNO: José Manuel Trigo | Ramón Trigo (FAKTORÍA K)
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